Los límites de ser padres

Te di la vida, pero no puedo vivirla por ti. Puedo enseñarte muchas cosas, pero no puedo obligarte a aprender. Puedo dirigirte, pero no responsabilizarme por lo que haces. Puedo instruirte en lo malo y lo bueno, pero no puedo decidir por ti. Puedo darte amor, pero no puedo obligarte a aceptarlo.

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Test de personalidad

Si puedes comenzar el día sin cafeína ni tranquilizantes…

Si puedes permanecer sonriente mientras ignoras dolores y achaques…

Si puedes resistir las quejas sin molestar a los demás con tus propios problemas…

Si puedes comer, día tras día, la misma comida sin quejarte…

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Con el tiempo …

Con el tiempo… …aprendes que estar con alguien porque te ofrece un buen futuro significa que tarde o temprano querras volver a tu pasado…

Con el tiempo… …te das cuenta que casarse sólo porque “te estás quedando” es una clara advertencia de que tu matrimonio será en fracaso…

Con el tiempo… …comprendes que sólo quien es capaz de amarte con tus defectos, sin pretender cambiarte, puede brindarte toda la felicidad que deseas…

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Los retos son motivación

¿Sabías qué…?

Los japoneses siempre han gustado del pescado fresco. Pero las aguas cercanas a Japón no han tenido muchos peces por décadas. Así que para alimentar a la población japonesa los barcos pesqueros fueron fabricados más grandes para ir mar adentro. Mientras más lejos iban los pescadores más era el tiempo que les  tomaba regresar a entregar el pescado.

Si el viaje tomaba varios días, el pescado ya no estaba fresco. A los japoneses no les gusta el pescado cuando no es fresco. Para resolver el problema, las compañías instalaron congeladores en los barcos pesqueros. Así podían pescar y poner los pescados en los congeladores. Además los congeladores permitían a los barcos ir aún más lejos y por más tiempo. Sin embargo, los japoneses pudieron percibir la diferencia entre el pescado congelado y el fresco, y no les gustó el congelado y se tenía que vender más barato.

Las compañías instalaron tanques para los peces en los barcos. Podían así pescar los peces, meterlos en los tanques, mantenerlos vivos hasta llegar a la costa. Pero después de un tiempo los peces dejaban de moverse en el tanque. Estaban aburridos y cansados aunque vivos. Los japoneses también notaron la diferencia del sabor porque cuando los peces dejan de moverse por días, pierden el sabor ‘fresco-fresco’. Los japoneses prefieren el sabor de los peces bien vivos y frescos, no el de peces que los pescadores les traían.

¿Cómo resolvieron el problema las compañías japonesas?  ¿Cómo consiguieron traer pescado con sabor de pescado fresco?
Si las compañías japonesas te pidieran asesoría, ¿qué les recomendarías? (Mientras piensas en la solución…. Lee lo que sigue)
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